|
Así estoy yo sin ti,
Hotel, dulce hotel, J. Sabina 1987
Extraño
como
un
pato
en
el
Manzanares,
torpe
como
un
suicida
sin
vocación,
absurdo
como
un
belga
por
soleares,
vacío
como
una
isla
sin
Robinson,
oscuro
como
un
túnel
sin
tren
expreso,
negro
como
los
ángeles
de
Machín,
febril
como
la
carta
de
amor
de
un
preso...,
Así
estoy
yo,
así
estoy
yo,
sin
ti.
Perdido
como
un
quinto
en
día
de
permiso,
como
un
santo
sin
paraíso,
como
el
ojo
del
maniquí,
|
huraño como un dandy con lamparones,
como
un
barco
sin
polizones...,
así
estoy
yo,
así
estoy
yo,
sin
ti.
Más
triste
que
un
torero
al
otro
lado
del
telón
de
acero.
Así
estoy
yo,
así
estoy
yo,
sin
ti.
Vencido
como
un
viejo
que
pierde
al
tute,
lascivo
como
el
beso
del
coronel,
furtivo
como
el
Lute
cuando
era
el
Lute,
inquieto
como
un
párroco
en
un
burdel,
errante
como
un
taxi
por
el
desierto,
quemado
como
el
cielo
de
Chernovil,
solo
como
un
poeta
en
el
aeropuerto...,
así
estoy
yo,
así
estoy
yo,
sin
ti.
Inútil como un sello por |
triplicado,
como
el
semen
de
los
ahorcados,
como
el
libro
del
porvenir,
violento
como
un
niño
sin
cumpleaños,
como
el
perfume
del
desengaño...,
así
estoy
yo,
así
estoy
yo,
sin
ti.
Más
triste
que
un
torero
al
otro
lado
del
telón
de
acero.
Así
estoy
yo,
así
estoy
yo,
sin
ti.
Amargo
como
el
vino
del
exiliado,
como
el
domingo
del
jubilado,
como
una
boda
por
lo
civil,
macabro
como
el
vientre
de
los
misiles,
como
un
pájaro
en
un
desfile...,
así
estoy
yo,
así
estoy
yo,
sin
ti.
Más
triste
que
un
torero
al
otro
lado
del
telón
de
acero.
Así
estoy
yo,
así
estoy
yo,
sin
ti.
|